lunes, 29 de mayo de 2017

Robert Fernández mete a Valverde por Luis Enrique

MiPara los que tenemos algo más de treinta años, los hombres de fútbol del Fútbol Club Barcelona son algo muy vintage. Ninguno fue, en lo deportivo, historia, incluso, quitando lo que significó en la rivalidad con el Madrid, fuera de ello. Tres buenos futbolistas, internacionales con España, pero que tampoco hicieron historia, ni siquiera en sus clubes de origen.
Pero hoy son los que están dirigiendo, en lo deportivo, el Barça, uno de los clubes más importantes de lo que llevamos de siglo, para muchos el que más. Robert (Roberto como jugador), lleva apenas dos años como director deportivo, con una liga, una Copa del Rey, una supercopa continental y otra nacional. Su trabajo ni termina de convencer a los aficionados ni tampoco desean su marcha. Como si no molestara.
Luis Enrique llegó al club más por esa nota histórica de rivalidad que por sus logros como entrenador. Tampoco es que fuera un desastre. Cumple. En el Barça ha ganado una Champions, dos Ligas, tres Copas del Rey y una Supercopa de España y otra de Europa, antes no había ganado nada en sus periplos en la Roma y el Celta. El asturiano, cansado, agotado por tanta presión mediática, anunció antes de tiempo que se iba, lo cual nunca suele acabar bien, aunque ya quisieran muchos hacerlo segundos en la Liga, llegando a cuartos de Champions y ganando la Copa del Rey.
Lo de Valverde es otra historia. Llegó al Athletic de Bilbao después de subir al filial, pasó por Espanyol, Olympiacos, volvió a España para entrenar al Villarreal, volvió al Olympiacos para volver a la Comunidad Valenciana y dirigir al Valencia, del que se fue para volver a entrenar al Athletic de Bilbao, con el que le ganó, precisamente a Luis Enrique, la Supercopa de España.
Después del cambio que supuso la aparición de Guardiola en el equipo culé, la actuación insulsa de El Tata Martino, y el cumplidor Luis Enrique, teniendo en cuenta lo que ha sido el Barça este siglo, el extremeño tiene que exprimir una plantilla que tiene que ir más allá de que Messi esté bien y con ganas, que Luis Suárez marque y que Neymar haga magia. Este año, tanto el uruguayo como el brasileño han hecho un buen año, pero tampoco espectacular, y se le ha echado en falta, aunque como demostraron los resultados, para poder ganar la Champions se necesita más.
Ter Stegen es buen portero, y más para la filosofía Barça por su juego de pies, pero es obvio que no es para el nivel del equipo. No es top 5 mundial. Piqué-Umtiti es buena pareja, por fin un central que funciona con el catalán desde que se fue Puyol, pero no es top, y en cuanto falta, ni Mascherano es el que era ni Mathieu es fiable. En el lateral derecho, ni Aleix ni Sergi Roberto cumplen para partidos de alto riesgo, simplemente cumplen. En la otra banda, Jordi Alba no tiene la continuación que tenía, y ahí Mathieu da el mismo resultado que como central. Otro problema es el mediocentro defensivo. No es sólo que Busquets no ocupe todo el campo que ocupaba con Guardiola, sino que no tiene ni sustituto real. Con Mascherano ocurre igual que de central, con Sergi Roberto en su posición de lateral derecho (todos sabemos que su posición real es la de interior derecho). Además, el único centrocampista que le ayuda a defender es Rakitic, un jugador que ha sido mediapunta toda la vida, y ahora se dedica casi más a defender que a atacar, en esa posición ideal del propio Sergi Roberto. Iniesta, don Andrés Iniesta. Cualquiera objetivo (sí, es muy difícil ser objetivo con él, se le quiere tanto...) ve que lleva dos temporadas con menor nivel. Es decir, que ya no es perfecto, por lo menos no siempre. Ahora es sólo de vez en cuando, y cada vez el físico se lo impide más a menudo. Luego está André Gomes. El fichaje estrella de esta temporada no ha convencido a casi nadie, excepto a Luis Enrique, de modo inexplicable. Ha jugado cuando Iniesta no estaba y muchas veces por Rakitic. Curiosamente, uno de los partidos en los que más se le ha alagado fue el último, el de la Copa del Rey, en el que Luis Enrique le puso de lateral derecho. Tampoco era muy difícil hacerlo mejor que Mascherano en esa posición. Faltan los sustitutos de los tres de arriba, aunque Rafinha, Turan y Denis Suárez pueden colocarse también de interiores. El brasileño lo hizo muy bien hasta su lesión, jugando a menudo en ambas alturas del campo. El turco sólo ha destacado cuando lo ha hecho sustituyendo a Neymar, de extremo izquierda. El gallego prometía mucho tras su paso por el Villarreal, donde fue un jugador importante, pero en Barcelona no ha mostrado mucho. Por último, hablar del sustituto del 9, de Luis Suárez. Alcácer llegó con los líos de su contratación, más por el equipo de procedencia y los treinta millones que costó, presión que le ha costado mostrar su verdadero talento, sobre todo a la hora de meter goles. Esas dudas le costaron un aluvión de críticas, pero ha acabado la temporada demostrando que puede ser un buen sustituto del de Salto o un arma cuando se necesita un gol.
Con todo esto, lo que se ve claro es que el nuevo técnico necesita apuntalar la defensa, intentar que le traigan un jugador por cada puesto de esa defensa y un mediocentro defensivo. Hablamos para volver a ser ese equipo perfecto que conquistó al mundo entero y encumbró a Pep Guardiola. Como siempre suele ocurrir en el Barça, la solución es mejorar la defensa, de ataque van sobrados.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

El crack Parejo

Daniel Parejo, el mejor jugador que he visto, dijo Di Stefano. Canterano del Madrid, de aquella época en los que los jugadores del Castilla salían por cualquier discoteca con los mismos honores que los del primer equipo, al que ni fue la primera, ni será la última a no ser que se retire pronto o cambie mucho (lo cual no lo creo, la verdad), pillado con alguna (algunas) copas de más.
Yo no soy contrario a que los futbolistas salgan, y más cuando son días libres, faltaría, pero de manera responsable, y el vídeo evidencia que no se había tomado un par, sino alguna (algunas, en realidad bastantes más), lo cual hace que físicamente empeore. Y encima Parejo, al que siempre se le cuestiona su esfuerzo en el terreno de juego. Que es el jugador que más corre según las estadísticas, yo no digo que no, pero todos hemos visto cómo: al trote, mirando como un rival con la pelota pasa por su lado y no cambiar el ritmo para, por lo menos, hacer amago de detenerlo. Vale, no siempre es así, pero sí muchas, demasiadas.
También es verdad que se puede ser injusto con él, mientras los demás hacen lo mismo o peor. Puede ser. Que se le exige más que al resto, también puede ser. Pero claro, él es el capitán, sin duda el jugador con más calidad de la plantilla, para mí un genio en esto del fútbol, y por eso se le exige más, yo por lo menos. Pero también es verdad que no sabe, porque parece que no quiere, competir. No le interesa. Es como si siguiera en la cantera o en partidos amistosos, de los que ni siquiera son de pretemporada, en favor a alguna causa benéfica. Y eso es lo que indigna, por lo menos a mí. Es el típico jugador que si es de otro equipo y ves un resumen te parece una maravilla, pero que si es del tuyo, y ves el partido entero, te desespera, y ya son muchos años, demasiados de verle esa actitud, de esa falta de conciencia capaz de intentar tirarle un caño a Messi para sacar el balón de su área cuando vas perdiendo por goleada en la ida de una eliminatoria. Y ya no tiene veinte años, que ya lleva demasiados para saber cuando hacer ciertas cosas en determinados sitios, sobre todo cuando son casi imposibles de hacer, incluso para alguien de su calidad.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

El "nuevo" Atleti

Parece que el derbi del sábado confirmó lo que muchos sospechaban: el Atleti se ha debilitado. Que ahora juega de manera diferente no lo puede negar nadie sincero, cualquiera que haya visto un partido completo de esta temporada se habrá dado cuenta, incluso sólo viendo los resúmenes.
Y en principio, el cambio parecía para mejor. Por lo menos estéticamente: más toque de balón, más combinaciones, menos balón largo y menos contras. Por una parte, era casi obligado, quien más quien menos, le iba cogiendo el truco al equipo de Simeone, por eso ha querido combinar ambos tipos de juegos, el antiguo y el nuevo. Y en el partido contra el máximo rival, se le vieron todas las costuras con un 0-3 (encima hattrick de Cristiano, para mayor desesperación de los aficionados colchoneros).
En mi opinión, fue más por demérito del Atleti, que parecía otro equipo, deshecho, errático y nervioso, que por méritos del Real Madrid, aunque aprovechara, casi a la perfección, la situación del partido, con un centro del campo haciendo todo bien y Cristiano, definiendo lo que tuvo. Es obvio que Zidane ganó el planteamiento táctico a Simeone, precisamente por cambiar y hacerlo a medida para contrarrestar al rival, lo que tan bien se le suele dar al argentino. Un doble pivote que construye y destruye de la misma manera, formado por la dupla croata Kovacic y Modric, que estuvieron más que correctos en sus labores, sin un fallo, un Isco espléndido a la hora de manejar el balón, y con dos hombres en banda con un trabajo inmenso, Bale y Lucas Vázquez, que provocaron una insulsa producción ofensiva de los laterales rivales, tan proclives a construir juego con sus subidas. De esta manera, Cristiano sólo tenía que preocuparse de lo que mejor sabe hacer: marcar goles. Y eso que también ayudó bastante a la hora de defender.
Por parte atlética, la mejora en calidad y distribución ha hecho que el equipo esté más desequilibrado. Las lesiones de sus dos centrocampistas más defensivos: a Augusto todavía le queda y Tiago ya ha vuelto pero no tiene nivel competitivo y, sobre todo físico para un partido de estas condiciones, y menos con la muestra que dejó contra el Sevilla. Además, a Gabi ya se le nota de vez en cuando los años, Koke, por mucho que curre siempre será más constructor y Saúl está muy ausente desde la lesión que tuvo hace un mes, incluso parece que estorba (quién me iba a decir que pensaría eso de él).
Otro dato es la desaparición de Griezmann. Todos sabemos que no es un 9, pero baja mucho si no es la referencia, cuando tiene por delante a Gameiro o Torres. Se pierde por el campo, más pendiente de defender y lejos de donde hace daño; el área. Creo que como mejor juega es arriba junto a Carrasco, los dos con mucha movilidad, casi partiendo cada uno a pierna cambiada para salir a la buena y disparar.
Luego están Gaitán, que da juego y calidad, incluso estabiliza el centro del campo a pesar de ser tan ofensivo y Correa, que es el agitador revulsivo. En mi opinión se debería jugar con un falso trivote, Gabi y Saúl acompañando a Tiago, con más descuelgue del ilicitano y aprovechar su gol, con Koke por delante para enlazar y para ser el primero en llevar la presión y marcársela a Griezmann y Carrasco.
También la defensa no estuvo muy acertada. En general Savic estuvo bastante bien, Godín, irreconocible, le pesó los viajes y jugar con su Selección y los laterales no estuvieron como acostumbran, nulos en ataque y no bien en defensa.

lunes, 12 de septiembre de 2016

Ay mare el Valencia

Parecía que con la llegada de Peter Lim, el Valencia volvería a ser el equipo que siempre ha sido, un equipo que acogote a los de arriba, preparado por si no están al 100%, incluso, subir un escalón más, igualarse a ellos y luchar cada temporada por la Liga y estar en la terna para lograr la Champions.
Pero no. El acomodo económico, que ha cumplido el magnate singapurense, no ha sido acompañado por el deportivo en estos dos años, si no que, exceptuando el espejismo del primer año con la clasificación para la máxima competición europea, se encuentra esta temporada fuera de competición continental y, tras las primeras tres jornadas de Liga, último con 0 puntos de 9 posibles, con no mala impresión, cualquiera que haya visto los tres partidos puede decir que en cada uno de ellos se mereció llevarse puntos, incluso tres de una vez, pero demasiados fallos concretos pero no por ello dejaron de ser vitales y llevaron a la derrota en cada uno de los encuentros disputados.
Este años se encaraba la temporada de una manera austera, teniendo que vender para cumplir el fair-play, primero fue a André Gomes, por una extraña operación con el Barcelona en el que se pagarían 35 millones fijos + 40 variables, parece que la mitad se conseguirán fácilmente, pero sorprendente si, como dijo el director deportivo Suso García Pitarch, el Chelsea y el Manchester United habían ofrecido 60 millones. También, desprenderse de jugadores con alta ficha, ya sea mediante traspaso Barragán, De Paul, Javi Fuego y Orban o cesión, como Negredo, Piatti, Araujo, Yoel, Vezo y los canteranos Tropi, Nando y de nuevo Robert Ibáñez.  La alarma saltó cuando en los medios catalanes se publicaba que Alcácer, el buque insigna del nuevo Valencia, había acordado con el Barcelona (otra vez) su fichaje. Tras un par de semanas de tira y afloja, finalmente el de Torrent, acabaría con la camiseta blaugrana. Otro culebrón, que duró todo el verano fue el de Mustafi, que también acabó por irse la última semana del periodo de fichajes, en este caso al Arsenal.
Por tanto, las altas en la última semana tuvieron que ser varias e importantes: Garay y Mangala en el centro de la defensa, uno sustituyendo al alemán, el otro por necesidad obvia tras el desastre en esta parcela de la temporada anterior y de lo que se llevaba de ésta. Además, se necesitaba un delantero que ocupara el puesto de Alcácer, y más tras ceder a Negredo, la otra referencia de cara al gol. El elegido fue Munir, entrando en la operación con el conjunto culé. Les precedieron Nani, Medrán, Mario Suárez, Martín Montoya y Fede Cartabia y Salva Ruiz, estos dos últimos por vuelta tras cesión.

Con estos precedentes, Pako Ayestarán tiene el papelón de devolver a este equipo a Europa. En la portería está servido con Diego Alves, Ryan y Jaume Domènech, y ese es el principal problema. Se quiso vender al brasileño hasta el último día, para quitarse una ficha alta y porque al guardameta le habían prometido una subida de sueldo que en este momento era inviable. Al australiano y al de la terreta se les había confirmado que serían los porteros de esta temporada: finalmente, ni una cosa ni la otra. Alves se queda, y tras quedarse en la grada en la mayoría del verano, como no se le puede vender se le pone de titular. Sin duda, Alves es el mejor de los tres, otra cosa es que sea lo más conveniente ponerlo de titular cuando lo tenías en el escaparate durante todo el periodo de fichajes. Por otro lado, Jaume ve cómo se va a quedar en la grada un partido sí y el otro también y Ryan, en principio el primero en la lista, se ve relegado al banquillo.
En la defensa, tras la deseada y esperada, sobre todo por tardía, de dos centrales de calidad, Garay y Mangala, se espera que por fin sea una muralla. En el partido contra el Betis, se vio la falta de compenetración y concentración. El problema serán sus suplentes, Abdennour y Aderllan Santos y los laterales. En principio serían Gayà y Cancelo. El de Pedreguer tuvo un último año bastante malo debido a las lesiones, parecía que había vuelto aquel que destacó en su primera temporada en la élite, con Siqueira que parece tener una lesión crónica, además de seguir sin convencer y la esperanza, el canterano Toni Delatorre "Lato". En el derecho, el problema es el de siempre, Cancelo es buenísimo atacando, pero defendiendo es un desastre, por lo que posiblemente Montoya tenga más de una oportunidad, aunque el último día tuvo que jugar por la izquierda.
En el medio parece que hay tres puestos para cuatro jugadores. En principio los titulares serán Mario Suárez, Enzo Pérez y Parejo, pero Medrán ha hecho una pretemporada extraordinaria. También está Carlos Soler, a la espera.
Arriba el problema parece que es el gol, demasiado desperdigado, sin una referencia clara. Nani, Rodrigo, Santi Mina y el recién llegado Munir. Y parece que el portugués será el único fijo. Se busca su movilidad y versatilidad, pero parece que necesitan, como en la defensa, una mayor coordinación.
Además están Fede Cartabia, que puede jugar de interior o extremo, Bakkali, en bandas más adelantado, y Rafa Mir, que es el único jugador que de verdad puede ser una referencia atacante.
Con todo esto, el entrenador busca controlar la pelota y movilidad y rapidez en los últimos metros. De momento, se ha visto un juego más vistoso y ofensivo que en los últimos tiempos, pero un desastre táctico, especialmente a la hora de defender (especialmente en basculaciones y a la hora de parar contrataques). Esperemos que pronto se arreglen estos desajustes que tanto daño han hecho y que con tiempo y trabajo, lo normal es que se consiga.

jueves, 7 de enero de 2016

Las dos "Barcelonas"

Ayer, escuchando la retransmisión por la radio del Barça-Espanyol, sólo me dio la impresión de un típico derby, en el que la diferencia de los dos equipos en el campo es latente. El Barça dominó, hubo un poco de lío, el Espanyol iba al límite del reglamento... No sé, nada nuevo. Lo que parecía extraordinario fue lo anterior al partido y lo que, poco a poco, iba siendo el post-partido.
Viendo toda la historia, las imágenes y los que supuestamente pasó y no se vio, lo primero que pensé es en Mourinho, lo que hubiera disfrutado. Incluso se me pasó por la cabeza que a lo mejor había vuelto al Camp Nou con su hijo, conocido hincha culé, y su espíritu había inundado el estadio barcelonista.
En las horas posteriores se presentaba el pisotón de Pau López a Messi como si hubiera hecho algo parecido a lo que Pepe (el defensa portugués del Real Madrid) al ya ex-jugador Casquero. Viendo la imagen en movimiento (en estático se podía interpretar perfectamente como involuntario), se ve que el portero espanyolista mira antes de pisar, lo cual deja en bastante duda que fuese sin querer. Al igual que la presunta espera en la puerta de los vestuarios por parte de algunos de los jugadores del Barça es lamentable, pero se trata desde el lado contrario como si hubieran dado lo que antes se llamaba "una paliza skin".
En una época en la que todos somos muy blandos (positivo en el tema en que cualquier acto violento, por mínimo que sea, se condena, negativo en que muchas veces cualquier cosa se considera como un acto de este tipo o una falta de respeto, incluso simplemente no opinar igual que el otro) es curioso que sea el único derby que está a este nivel de agresividad en España. Por ejemplo, el más sentimental de todos, el más igualado, el sevillano, por masa social está mucho más "amigable". Sí, hay diferencia a nivel deportivo entre el Betis y el Sevilla, pero creo que está claro que entre el Barça y el Espanyol es mayor.
Y lo peor es que todavía queda un partido, en el que, esperemos, no vaya a mayores. De momento, nadie está ayudando para que el derby barcelonés sea, simplemente, un partido de fútbol.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

"Desnunizar", el principal trabajo de Gary

Seguramente, hoy tenía que haber continuado Voro como primero. O no. La verdad es que a hora mismo, después del partido, me parece lo más normal. Por poco que haya tocado Gary Neville, ya es un cambio, con apenas dos días de trabajo, y después del esfuerzo, tanto físico como mental, del partido contra el Barça. Sí, es muy oportunista. Como casi todo lo no positivo que se diga.
Los jugadores todavía tienen los automatismos de Nuno. Reculan hasta que se meten en el área, se dedican a esperar, a pasear la pelota por el centro del campo, los de arriba no se mueven, a no ser que sean los laterales que suban. Están cansados, sobre todo mentalmente. Gary Neville, hoy no tenía alternativas aparte de las que ha utilizado. Quizá podía haber metido antes a Piatti, haber quitado a otros jugadores, pero poco más. O nada. Pero este partido había que ganarlo. Por dignidad, porque Mestalla estaba a tope con el equipo, por la motivación del partidazo que se hizo contra el Barça, porque había nuevo entrenador, o sólo por practicidad, porque había que ganar para pasar a octavos, y ya se vería si se sumaba un buen resultado en otro campo para terminar de conseguirlo.
Pero no ha ocurrido. Quizá es que nos merecíamos estar en la Europa League, puede que incluso, con la mejora que se consiga de aquí a febrero sea competitivo. ¿Ganarla? Por qué no. Y, tal vez, si se hubiera mantenido en la Liga de Campeones, hubiera sido eliminado a las primeras de cambio. Sí, es un consuelo, por supuesto que es mejor continuar en la alta competición europea, pero hay que ser positivos, ver el vaso medio lleno y tener fe, que Gary Neville trabaje y haga un equipo competitivo de verdad, que no se note tanto la edad de los jugadores y esa falta de experiencia que es el principal problema del conjunto. Falta de concentración en determinados tramos, de "listeza" para saber como hay que llevar el partido en cada situación. Pero bueno, esto es lo que hay, intentar acabar la Liga en posiciones de Champions y llegar lo más lejos posible en Copa del Rey y en Europa League, siempre dando la cara. Y a final de temporada, pues se quedará Gary, se irá o se le echará, no importa, porque quedará siempre el valencianismo. Voro siempre estará ahí para achicar agua.

lunes, 16 de noviembre de 2015

don Raúl González Blanco

De primeras, quiero decir que ni soy raulista ni madridista, tampoco me considero antirraulista ni antimadridista. Él es un tipo que me cae bien, pero nada más. Un jugador muy bueno, pero más por su esfuerzo que por su talento natural, lo cual tiene aún más mérito, teniendo en cuenta hasta donde ha llegado. Creo que está claro que es una leyenda del Madrid (por lo que se recibe de los madridistas y desde fuera), del fútbol español y posiblemente del europeo, aunque sólo sea por la cantidad de goles que ha marcado. Pero, sinceramente, no me lo parece de la Selección Española.
Puede que suene a contradicción, porque en ella es el segundo máximo goleador y es de los pocos que han llegado a los cien partidos. Pero, a mi entender, no ha significado en ella mucho más que, por ejemplo, Zubizarreta, jugadores que han jugado muchos partidos en la Selección pero no han sido relevantes en su historia.
Esto es muy curioso, sobre todo si lo comparamos con su trayectoria en el Real Madrid, donde se ha hartado a realizar acciones que todo aficionado merengue recuerda. Y no merengue también, para que negarlo.
Como futbolista, para mí era un 6/7 en todo, excepto en olfato de gol, que por lo menos era un 8, y en lucha/entrega/garra/ era un 10, por lo menos, y eso era por lo que era de verdad respeto y querido. Incluso habiendo mandado callar al Camp Nou los culés no le tienen especial tirria, imaginaros si lo hiciera Cristiano...
Para mí, las dos anécdotas que más le describen son cuando Valdano va a hablar con él la primera vez que viaja con el primer equipo y se lo encuentra dormido. Cuando hablan, el argentino le pregunta cómo está y le contesta que bien, que si quiere que ganen que le ponga de titular. La otra es en el reciente vídeo que hace de despedida. En un momento en el que se está autodescribiendo, dice con cierto "talento". El entrecomillado lo uso porque hace un gesto, acompañado de cambio en el tono de voz y levantando los hombros, como si lo dijera más porque se lo han dicho los demás que porque él lo crea de verdad. Así "era" como jugador don Raúl González Blanco, el más humilde y realista de los futbolistas, y por eso sabía que si luchaba al máximo podía llegar a donde ha llegado.

jueves, 23 de abril de 2015

El Derby europeo

El Atleti salió, no sé si con miedo, pero muy atrás, especulando demasiado y muy nervioso. Turan lo individualizó - quizá la segunda amarilla se la podía haber ahorrado, pero es muy clara-, sólo hay que ver cómo se fue a por el árbitro cuando le expulsaron.
Griezmann se posicionaba como un centrocampista más, donde lo hace habitualmente Koke. Hacía que las posibles prolongaciones de Mandzukic no valiesen para nada. El francés no consiguió hacer nada lo que jugó.
La posición de Ramos era para hacer la función de Isco cuando está Marcelo; colocarse detrás de él, tapando las subidas. En eso Carvajal no es como el brasileño, ya que no participa, ni de lejos, de la misma manera en la construcción. Eso sí, ayudó a que se hiciera por esa banda y el canterano no estuviera tan pendiente de lo que dejaba a su espalda. El de Camas no destacó ni falló, simplemente cumplió con su cometido. Por supuesto, con un rendimiento muy inferior al habitual.
Saúl descolocado con tanto centrocampista, y con muchas pérdidas en la entrega. Salió su vena de ex-central rayista.
El Atlético apenas cruzaba el medio campo, y llegar al área contraria mucho menos. Defiende muy bien, quizá en eso sea el mejor del mundo, pero no puedes esperar que en 180 minutos el Madrid no te marque un gol, más la prórroga. Eso sí, ha mejorado desde la final de Champions.
El cambio de Gabi por Saúl supondría mayor consistencia defensiva -más aún- y sobre todo oficio, algo que parecía no faltar, y no aportó mucho al equipo, si acaso evitar que uno de los fallos que había repetido Saúl provocara un gol.
Gámez muy bien en defensa, atacando ausente, como es normal. Aparte de mi teoría de los laterales izquierdos, no llevó a cabo una contra por ser precisamente diestro, ya que se tuvo que parar. Es un arma a la hora de sacar de banda. Ayer, sacó incluso los de la banda derecha próximos al área rival.
Otro cambio, el de Raúl García por Griezmann. El equipo parecía seguir sin descomponerse, pero Simeone buscaba otro guerrero o juego aéreo. Cierto que el francés no había hecho nada, pero es que apenas pudo pasar del centro del campo. Aún así, es muy raro quitar a tu hombre más peligroso.
James estuvo durante todo el partido muy bien, muy activo y con muchas ganas. Chicharito aún más, nervioso, tanto que se precipitaba a menudo y eso le hizo fallar varias ocasiones claras. Pero fue el mejor, el que creó más peligro y el que más se merecía el premio del gol, más teniendo en cuenta la temporada que llevaba. Isco sólo apareció algo en la segunda parte. Lo mejor, un pase extraordinario al área al mexicano. Está sin velocidad.
Exceptuando algún acercamiento de Mandzukic -que aun así, estuvo desaparecido- y algo de Koke, sobre todo un disparo lejano, el Atlético de Madrid no creo ningún peligro.
El último cambio del Cholo fue el de Giménez por Tiago casi al final de los noventa minutos. No le encuentro ninguna explicación. Quitar a Tiago es quitar consistencia en el medio campo, y Godín y Miranda se estaban apañando muy bien en defensa para necesitar a otro hombre. Y más teniendo en cuenta que era el último y se necesitaba un gol. El que sí marcó el Real Madrid puede que fuese la prueba de ello. Godín salió a por Cristiano que, con el apoyo de James con una pared, se internó desde la derecha, cediéndosela a Chicharito para que marcara. Demasiada precipitación en todos los defensas, incluso en el portero, que había realizado unas cuantas buenas paradas. Fueron demasiado pronto al suelo. Estaban bien colocados, incluso Juanfran cerrando la espalda del tercer central, pero no supieron o pudieron evitar el gol. Y en el minuto 88'.
El Atleti intentó empatar pero, obviamente, era ya muy tarde. Especuló y especuló hasta que le marcaron, cuando ya no se podía hacer nada.

martes, 14 de abril de 2015

Los laterales izquierdos del Atleti

Tengo la pedrada que, en los partidos importantes desde que llegó Simeone, el hecho diferencial lo marca quién juegue en esa posición. Recuerdo que, al principio, Filipe Luis solía estar lesionado cuando les tocaba enfrentarse a Madrid o Barça, y era el Cata Díaz quien le sustituía. Se perdía gran parte del potencial ofensivo y también del táctico, incluso en defensa, ya que se perdía movilidad en ls basculación. Y no me parece casualidad que, en la final de Lisboa, después de estar gran parte del partido siendo atacado, sucumbiera al lesionarse Filipe Luis y tener que ser sustituido por Alderweireld.
Gámez lleva jugando el último mes ahí, a pierna cambiada, bastante bien por cierto. Defensivamente se gana, está claro, porque Siqueira no es muy fiable, pero ofensivamente se pierde muchísimo, el malagueño en ese lado no tiene ni la confianza ni la salida que sí tiene por la derecha.
El Madrid supuestamente jugará con el XI de "gala", el 4-3-3 con la BBC defendiendo más que de costumbre. Bale parece recuperado, y será el que atacará por ese lado. En principio, sería más conveniente que jugara Gámez, por ser más defensivo y porque todos sabemos que le saldrá casi siempre por dentro, hacia su pierna buena. Entonces la sospecha de que si Siqueira juega es porque el Cholo no va a especular sino que va a ir a por el partido y hacer gran parte del trabajo esta noche, no esperar a lo que pase en el partido de vuelta. En Copa del Rey le salió bien.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Cerci, el mal de Diego Ribas

Los futbolistas siempre se sienten más cómodos cuando vuelven a su país cuando militan en un club extranjero. Aunque sepan que hoy en día, casi al instante, las declaraciones llegan a todo el mundo, es frecuente que "se les caliente la boca". Cerci, incluso lo dijo al comenzar a hablar, pero no pudo parar ni contenerse. Simplemente fue sincero. De verse siendo uno de los protagonistas del Torino, en el Atleti se siente un extra que apenas sale en el plano. Estas declaraciones demuestran que todavía no ha aprendido el primer mandamiento, el más básico e importante: lo primero es el equipo, el compromiso para con él. A diferencia de Mandzukic, que venía de ser el máximo goleador del Bayern, un 9 rematador de toda la vida, en lugar de querer únicamente que le pongan balones para rematarlos, se remangó y se puso a luchar en el lodo. Lo primero es el trabajo, y cuando ya se está trabajando, intentar hacerlo con el mayor talento posible. A Diego Ribas le pasó lo mismo, y cuando lo comprendió, se dio cuenta de que no le daba el físico para hacer tanto trabajo. A Griezmann le pasa algo parecido. Sabe que lo primero es trabajar, pero el físico no le da para jugar los noventa minutos a ese nivel.
Tanto el brasileño como el italiano fueron peticiones del Cholo, pero no por ello tienen el puesto asegurado, como mucho se le dará varias oportunidades. Cerci las tuvo, pero contra en Valencia salió desde el banquillo y fue expulsado a los pocos minutos, lo que quiere decir que dejó a su equipo con uno menos, el mismo trabajo con menos efectivos. Daba igual que el partido pareciera sentenciado. Casi era peor, nunca hay que bajar los brazos.
Cerci tendrá un gran talento, pero hasta que no se dé cuenta de donde está no jugará con frecuencia en el Atlético de Madrid, por lo menos mientras esté el Cholo Simeone en el banquillo, y no le va a esperar eternamente. Y con declaraciones como esas lo único que consigue el jugador italiano es que su entrenador pierda antes la paciencia.

domingo, 26 de octubre de 2014

Los Clásicos ya no son lo que eran...

Por suerte para el Madrid. Por desgracia para el Barça. Aunque fueron no hace mucho, parece que lejos quedan esos enfrentamientos que parecían individualizarse en Guardiola y Mourinho, como si no hubiera unos jugadores, que son los que actúan, y, sobre todo, unos clubes/instituciones como son estas dos.
Ancelotti jugó con la alineación que la mayoría de las personas dirían que es la mejor que tenía, ya que Bale estaba lesionado. Su posición la ocupaba James, y a la vez, la del colombiano la ocupaba Isco. Esa gran promesa que cada vez es menos promesa y que encanta más a todo el mundo. Esta modificación hace que el Madrid sea menos directo, menos letal, a cambio se gana mediocampo, es decir, pases, control del juego y robo. Esto último es de lo que carecía Isco cuando llegó al Bernabéu y ha mejorado notablemente. Se demuestra en cómo, la mayoría de las veces cuando se ataca, Marcelo, el supuesto lateral del equipo blanco, estaba más adelantado que el malagueño y éste se ocupaba de tapar estas subidas. James hace más de lo que era Di María, con más calidad pero menos velocidad, y casi el mismo trabajo. Bale es un Cristiano, de menor nivel claro.
Luis Enrique, por lo que fuese, en lugar de poner a los jugadores que más usaba, puso el Once más experimentado, el de más galones. Piqué y Mascherano de centrales, pasando a Mathieu al lateral izquierdo, con Xavi en lugar de Rakitic, y el estreno de Luis Suárez en partido oficial. Piqué hace tiempo que está lejos de ser uno de los mejores centrales del mundo, Mascherano siempre cumple, incluso ayer fue uno de los mejores de su equipo, pero se nota que es mediocentro, y más con el estado en el que está Busquets debido a su pubis. Mathieu, que como central está en un gran nivel (seguramente el que mejor está rindiendo), de lateral parece un exjugador. El sancionado uruguayo se le notaba la falta de competición, aunque arriba fue uno de los mejores, o de los menos malos.
El conjunto azulgrana salió mucho mejor, sobre todo por la banda izquierda, que las subidas de Marcelo dejaban una autopista que trastornaban toda la defensa, descolocando a Ramos y Pepe desbordado, como demostró el gol de Neymar. Pero poco a poco el Madrid fue asentándose en el partido y consiguiendo evitar los ataques culés, y llegando más al área rival. Así, a la media hora provocaron el penalty de Piqué, una mano demasiado despegada para poder considerarla involuntaria. La transformación de Cristiano Ronaldo fue una consecuencia del cambio de roles. El cabezazo de Pepe tras el saque de esquina lo mismo. Tantas ocasiones al final provocan que llegue el gol.
Mathieu no daba una atacando, y defendiendo digamos que aceptable. Xavi es Xavi. Es decir, tiene un gran talento en el pase, a la hora de leer el fútbol y en la cuestión táctica, pero pasa demasiado desapercibido debido a la falta de físico. Rakitic le gana por goleada en ese tema, y de las cualidades de Xavi no es que ande cojo, ni mucho menos, aunque no llegue al de Terrasa. Y recupera muchos más balones, algo muy de agradecer con el estado físico en el que está Busquets, que ayer hizo buen papel, aunque muy lejos del que nos tenía acostumbrados hasta hace un año y medio.
Hubo muchas ocasiones. Una doble de Benzema que dieron al larguero y a la cruceta fue la más clara, y el francés luego se redimió finalizando una jugada a la contra magnífica, en la que tras un saque de esquina de Rakitic, que entró por Xavi, recuperación de Isco, por insistencia y fallo de Iniesta, que la llevó hasta la frontal, cede a Cristiano, que se revuelve y abre a James, que espera y asiste a Benzema, que marca con un tiro cruzado que da en el palo, pero el rebote va para dentro.
El Barcelona se ha quedado atascado de cuando lo entrenaba Guardiola. No ha avanzado la manera de juego, que sólo se basa en tocar, sin buscar profundidad. El Madrid ha aprendido a tocarla, sobre todo cuando se juntan en el medio Kroos, Modric, James e Isco en el centro del campo y con el apoyo arriba de Benzema, sin perder por lo que destacaba en la época de Mourinho, como lo demostraron los goles, siguen ejecutando bastante bien las contras y el balón parado, que cuando están la mayoría de sus jugadores en forma, son prácticamente imbatibles. El Barcelona hace tiempo que no se le ve en ese nivel físico, pero puede que sea por algo más.

martes, 19 de agosto de 2014

De nuevo, un derby.

Real Madrid y Atlético de Madrid se vuelven a ver las caras, esta vez en la Supercopa de España, como campeón de Copa del Rey y Liga respectivamente, a tan sólo ni tres meses del anterior encuentro en el que se midieron, la final de Champions. Para el conjunto rojiblanco, será el primer partido oficial desde aquel, con el aval de su seguridad defensiva, ya que sólo ha recibido un gol en los amistosos de verano. Para los merengues, el segundo tras la Supercopa de Europa, única victoria en la pretemporada, pero que fue muy superior al Sevilla, su rival, a pesar de que el resultado no lo reflejara tal cual.
Aquel encuentro, lo tuvieron ganados los de la orilla del Manzanares hasta el minuto 93, en el que un cabezazo de Sergio Ramos hizo el empate para llevar el encuentro a la prórroga, lo que condenó a los de Simeone. En el 36, Godín remató un saque de esquina llevando el balón al fondo de las redes. Los colchoneros consiguieron mantener el resultado hasta casi el final, a pesar de las embestidas blancas en la segunda parte, y especialmente cuando saltaron al campo Marcelo e Isco. Con Cristiano medio lesionado y Benzema también con problemas físicos, el Real Madrid apenas tenía pólvora arriba y sólo con el anarquismo alterador del lateral brasileño, que cada vez juega menos de lateral y más de centrocampista, y con el juego de toque y asociación, de dar y recibir continuo del del Arroyo de la Miel no tuvieron grandes ocasiones, apenas un par del galés Gareth Bale que no supo transformar. Hasta que llegó el de Camas para imitar a su compañero de posición, pero con la otra camiseta. El Atleti se vio obligado a mantenerse atrás, posición en la que no está para nada incómodo, con la única posibilidad de que Villa consiguiera una contra, pero ya no es el chaval del Valencia que se merecía el apodo de "el autónomo", y más si se estaba hartando a currar defendiendo.
Inicidencia especial fue la lesión de Filipe Luis, que tuvo que ser sustituido en el 82 por Alderweireld. Es curioso que el brasileño, desde su llegada al Calderón, se haya perdido varios partidos contra el Madrid y el Barça y en ninguno de ellos, estando él en el campo, el Atleti haya perdido.
La prórroga fue el declive de los rojiblancos. El esfuerzo realizado durante la segunda parte y el golpe del gol a un minuto para el final les debilitó lo suficiente para que encajaran hasta 3 goles en el tercer tiempo. Una gran crueldad, pero algo lógico tras pasarse tanto tiempo reculados en defensa.

Volviendo al encuentro de hoy en el Santiago Bernabéu, se especula un partido igualado, con ambos rivales midiéndose mucho y que puede decantarse por detalles. Mientras que el Real Madrid es prácticamente el mismo equipo, como muestra el posible XI, el Atlético ha tenido varios cambios importantes: los del portero, lateral izquierdo y la delantera son seguros. El Cholo le tiene cogida la medida al Madrid, pero no siempre ha podido detener su torrente ofensivo y no sabemos si esos cambios le asegurarán continuar con el éxito.
Lo más normal es que Ancelotti saque de inicio a Casillas (adelantado por el propio entrenador), Carvajal, Pepe y Ramos en el centro de la zaga, Coentrao, que parece que le ha ganado la tostada a Marcelo en este inicio de temporada, debido al retraso en el regreso del brasileño por su participación en el Mundial y lo que le cuesta coger la forma, en la línea de medios, el novedoso y sorpresivo por su rápida adaptación, Toni Kroos, el pilar Xabi Alonso y el incansable Modric, y, arriba, como no, la BBC, Bale, Benzema y Cristiano. Cualquier modificación sería una sorpresa, ya fuese James, sin, de lejos, la adaptación de Kroos, el posible traspasado Di María, a pesar que fue el mejor el sábado contra la Fiorentina, o Isco, el joven faro que, a pesar de ser considerado el mejor de la pretemporada con Bale, no tiene un puesto en el once titular.
El once de Simeone no está tan claro, aunque hay piezas claras. Confirmado Moyá en la portería, la defensa, a excepción del lateral izquierdo tras la marcha de Filipe Luis, que estaría entre Siqueira (el supuesto titular) o Ansaldi, hombre para todo, de gran fortaleza y carácter, que tiene a favor ser un jugador de los que le gustan al entrenador argentino. En el medio son fijos Gabi en el mediocentro, con Koke y Raúl García caídos a banda más adelantados. El capitán estará acompañado seguro por Tiago o Mario. El portugués aporta la experiencia y el saber hacer, mientras que el madrileño mayor físico y contundencia. Arriba parece fijo Mandzukic. Lo normal es que estuviera acompañado por Griezmann, ayudado por su velocidad, pero las pruebas que ha hecho el Cholo en los últimos entrenamientos indican que Saúl podría jugar de inicio para reforzar el medio campo, lo que colocaría a Raúl García en la delantera. Parece que está encantado con la aportación del exrayista y veremos si le termina convenciendo. Si jugara, seguro que la velocidad del francés aparecerá en la segunda parte, ya sea para cambiar el marcador o para terminar de rematar el partido a la contra. También se especula, aunque parece lo menos probable, es que el exdelantero realista jugara como único punta para aprovechar su rapidez y movilidad y alterar la defensa madridista. En unas cuatro horas lo sabremos.
La hora (23.00) es debido a que a las 20.45 se juega la previa de la Champions League, por lo que no se podían solapar dos competiciones oficiales europeas. El equipo español que la disputará será el Athletic de Bilbao frente al Napolés en el sur de Italia. Las novedades de los de Valverde serán De Marcos por Iraola y en la mediapunta, donde Beñat sustituirá al ahora red Ander Herrera. Partido complicado pero no por ello imposible. Parece que comienza lo serio.

viernes, 11 de abril de 2014

Atlético de Madrid vs. Chelsea: Courtois entre dos aguas.

Mientras los blancos están preocupados del potencial ofensivo del Bayern, enfrentarse de nuevo a Guardiola y el hecho de que sea, otra vez, un equipo alemán (históricamente se les ha dado mal, pero este año ha superado dos eliminatorias frente a equipos de este país), los atléticos tienen la cabeza ocupada con su portero titular.
Thibaut Courtois llegó en calidad de cedido al Atlético de Madrid hace tres años, los mismos que lleva siendo propiedad del Chelsea. Tanto es así que ni siquiera ha jugado en el club londinense; el mismo día que fue fichado, se cedió al del Manzanares. Teniendo a Cech, convenía que compitiera hasta que el checo bajase el nivel.
Tres temporadas, una por una siendo volviendo a Madrid, consiguiendo títulos en un club que históricamente ha sido un referente en Europa, y que desde hace treinta años ha ido intercambiando éxitos y fracasos de igual manera. Pero desde que llegó él no, el equipo ha tenido una clara mejoría, llegando a su culmen este año, en el que, a falta de seis jornadas es el líder de la Liga española (y Thibaut como portero menos goleado, trofeo que ya ganó la temporada pasada) y están entre los cuatro mejores clubes de Europa, en semifinales de Champions League. A pesar de su juventud, está considerado, si no el mejor, de los mejores del mundo. Pocos dudan el cariño que tendrá el portero al club donde juega, y más comprando con el que es su propietario, por todo lo pasado, y lo que da la afición rojiblanca, a todo el equipo y al belga en concreto.
Pero la carrera deportiva es la carrera deportiva, nada que ver con los sentimientos. Courtois ha renovado con el Chelsea con la condición de jugar la próxima temporada de nuevo en el Atlético de Madrid. Sería la cuarta. En la siguiente, a priori, será cuando sustituya a Cech, titular de los Blues.
Para rematar, hoy el sorteo para las semifinales de la Champions League ha tenido la gracia de enfrentarlos. Después de que el Atlético de Madrid les ganara la Supercopa de Europa de 2012 con un espectacular partido del belga, el conjunto de Stamford Bridge, supuestamente, puso una cláusula en la que si el portero se enfrentaba a ellos el club colchonero debería pagar unos tres millones de euros. Hoy mismo, antes incluso del sorteo, ha sacado un comunicado diciendo que no permite que eso no está permitido en una de sus competiciones, pero los dirigentes del club llevan diciendo días que no jugará.
Teniendo en cuenta tan importante cita, es posible que ni siquiera sea conveniente que juegue. Pocos dudarán lo mínimo entre Aranzubia y él, de su calidad, su seguridad bajo los palos y su saber estar. Pero aún así, es una situación muy difícil. En el supuesto de que consiguiera jugar, el joven jugador belga se vería entre la espada y la pared, muy presionado, entre defender el club en el que ha triunfado, que sin duda quiere o entre el que es su dueño y su futuro. El subconsciente le puede jugar una mala pasada, y quedaría señalado, hiciera lo que hiciera. Si se eliminara el Atlético de Madrid por un fallo suyo, le afectaría para el tramo final de temporada y para el año que viene, y si hiciera un partidazo, para el año que viene, no creo que fuese muy bien recibido. Seguro que ha sido la persona que más ha padecido al ver el emparejamiento.
Su frialdad se ve variada cuando habla del tema a los periodistas, se percibe que no está a gusto y lo evita siempre que puede. Y recordemos, sólo tiene veintiún años. Son las cosas negativas de pertenecer a un equipo y jugar en otro, que estás entre dos aguas y ninguna de la corriente te llevará a un destino idílico.

miércoles, 9 de abril de 2014

El árbol de navidad cae en Dortmund

Ayer, dos cosas hicieron que el Borussia Dortmund bajara la intensidad y se quedara con dos goles en el marcador.
La primera, y posiblemente la más importante, es el cansancio. La primera parte que hicieron los de Klopp fue bestial, implantando un ritmo incesante que les pasó factura a mediados de la segunda.
La segunda circunstancia, es los cambios de Ancelotti. El primero fue el de Isco por Illarramendi. Pocos estarían en desacuerdo ya que, el vasco había cometido unos cuantos errores, uno de ellos costó el segundo gol de Reus. Esto provocó que Di María atrasara su posición al mediocentro para no perder el trivote paralelo en ese lugar del campo. Isco, el jugador número 12, por lo menos desde la lesión de Jesé, aportaría lo que precisamente le faltaba al Madrid: control del ritmo del partido. Xabi Alonso, desde su lesión de pubalgia ha bajado mucho su rendimiento y Modric no es el de casi toda la temporada; un box to box que creaba igual de bien que destruía. Sin hacer nada del otro mundo, el de Arroyo de la Miel cogía el balón, paraba el ritmo, oxigenaba y pasaba a quien estaba sin ningún rival cerca y le diese tiempo de pensar lo suficiente para no perder el balón. Eso que tan extraño parecía en la primera parte. El segundo cambio, ya en el 73, fue Casemiro por Di María. Con Xabi fundido y Modric medio desaparecido se necesitaban pulmones. Casemiro, ese jugador que maravilló en la pretemporada y que posiblemente jugó más entonces que en las competiciones oficiales. Fue una bocanada de aire fresco en los últimos quince minutos a pesar de hacer que el equipo se fuese un poco más atrás. El tercero fue con el 90 cumplido. A Ancelotti no se le ocurrió otra cosa que quitar a Benzema para poner a Varane. Si el Borussia hubiera metido el tercer gol dando paso a la prórroga a ver cómo hubieran resistido atacando con tan sólo Isco y Bale.
Hablemos de la disposición táctica del Madrid, es decir, del árbol de navidad. Yo juraría que al comienzo de temporada no se jugaba así, y que empezó cuando el entrenador publicó el libro con ese mismo título: "Mi árbol de navidad". Es decir, el 4-3-2-1. Cuatro defensas, lo normal, dos centrales y un lateral por cada lado. Tres centrocampistas, en realidad, tres mediocentros literales, es decir, sin interiores, aunque se coloquen en los lados, pero sin alejarse demasiado del mediocampo. Dos extremos en la línea de mediapuntas, porque en ningún momento son mediapuntas, se puede decir que en ningún momento unen los mediocentros con los delanteros, y apenas se alejan de la banda si no es para entrar en el área. Y un punta. Olvidemos la línea defensiva y comencemos por la línea de mediocentros. Ni inician la presión, porque los tres de arriba no lo hacen, simplemente esperan a que lleguen a su posición para hacerlo. Y muy a menudo se repliegan casi hasta llegar a la línea de zagueros. Tanto que Xabi Alonso ha vuelto a parecer un tercer central, de lo que se coloca entre ambos, ya sea para sacar el balón o para defender. Esto provoca que el rival tenga hasta por lo menos el medio campo para pensar, con lo que con un pase en largo a la espalda de los defensas cause problemas. Al no haber un mediapunta, el mediocentro no tiene ninguna oposición para crear, además de no tener a nadie a quien defender, así se dedica a ayudar a sus compañeros.
Y ahora hablemos de atacar. A pesar de las tres balas que suele tener arriba (Benzema, Bale y Cristiano), el Madrid la saca tocando desde la defensa. Son jugadores con muy buen toque de balón, pero si te presionan desde la defensa es fácil que pierdan el balón. Illarra, quizás sin tan bueno como el resto de sus compañeros, y que no suele jugar, tuvo varios fallos importantes. Di María, que siempre ha jugado de extremo, con la lesión de Khedira, se coloca en la línea de tres. Si mira para arriba va muy bien, pero como tenga que mirar hacia atrás, puede tener problemas. Además de su nerviosismo en el campo, que en la banda le viene como anillo al dedo pero a la hora de crear no es una virtud. Por lo tanto, el Madrid siempre avanza por las bandas, con ayuda de los laterales que conectan con los extremos o que hacen que estos puedan meterse en el área: todos conocemos la habilidad de Carvajal para subir la banda y Coentrao, si está bien, cumple, tanto arriba como abajo, pero en el club blanco todavía no ha terminado de demostrar nada. Siempre se echa de menos la bendita anarquía de Marcelo donde, en la actual táctica, suele estar más adelantado que el propio Di María. Pero sin nadie por el centro. Benzema a veces hace esa función. El francés no es un 9 puro, ni mucho menos, y le gusta tocar el balón, asociarse y moverse, mucho más que rematar. Precisamente lo mejor que tiene de cara al gol es el disparo desde el borde del área, incluso más que el propio remate. Ha mejorado en la labor, pero es un futbolista que piensa más en el pase que en el gol, no es un depredador del área y eso es muy difícil cambiarlo, por mucho Mourinho o Zidane que estén a su lado. Provoca muchas ocasiones de gol, fallando la mitad de oportunidades. O más. Y eso en el Madrid pesa mucho para ser la referencia ofensiva del equipo. Se le puede disculpar con que es muy difícil ser el goleador con Cristiano Ronaldo al lado, pero cuando el portugués no está tampoco varía en demasía su rendimiento. Como ayer.
La pérdida del 4-2-3-1, es decir, quitar un mediocentro para colocar a un mediapunta detrás del punta, provoca que se acule más el equipo, tenga mejor guardadas, a priori, las espaldas, y que se acumule mayor número de jugadores atrás. Pero poco más. Aleja a los tres de arriba del resto del equipo, poniendo a siete jugadores por detrás del balón, tanto para defender como para atacar, dejando treinta metros de campo sin ocupar. Ese mediapunta conectaba, enlazaba los mediocentros con los delanteros, y más si se tiene a alguien como Isco para hacerlo. (Soy subjetivo con este jugador, pero si se colocase a otro jugador ahí, por ejemplo Modric, daría un resultado parecido). Además que provoca más variantes y situar mejor a los jugadores, facilitando la asociación (tan necesaria para Benzema) y abriría más huecos para Cristiano, Di María y Bale.